(PARTE UNO)
Las lecciones del proceso
Solidaridad con el ingeniero Cayetano Cabrera Esteva en huelga de hambre en el campamento del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) desde hace 81 días por causa del terrorismo laboral calderonista.
NUESTRA ELECCIÓN
Durango experimentó una jornada política-electoral atípica e invaluable en muchos sentidos. De la misma debemos revisar las lecciones ciudadanas, la certeza de algunas herramientas políticas empleadas (alianzas) y ciertas prácticas partidistas.
La mejor lección la ofrecieron los electores. La más sobresaliente o peor lección la pueden ofrecer los personajes políticos de este suceso. Los primeros cumplieron con el contrato democrático; los segundos esperamos lo hagan también.
La democracia electoral que ostentamos nos enseña sus límites. El asunto es que no tenemos otros instrumentos (nuestra miseria política) para intervenir en política estatal más que éste; por lo mismo, hay que enriquecerlo y construir otros, muchos otros.
El proceso actual dobló a la estructura política del Estado: cambio o continuismo clamó el electorado con seguridad y pacíficamente.
Las figuras políticas del neo cacicazgo o” gobernadorismo”, la estructura electoral estatal (IEPC), las alianzas pragmáticas, las lealtades, la toma de decisiones y los programas de los partidos (en particular el PRI por estar en el poder) fueron centro del debate ciudadano: la gente voto conscientemente.
La multitud jugó a incidir en la realidad por medios pacíficos y con el poder de su voto. Los ríos de gente fueron atendidos por compactas mesas electivas ciudadanas.
El resultado electivo oficial muestra un cerrado triunfo del PRI sobre la Coalición (en primera instancia), y un empate entre los punteros y los empadronados que no fueron a las urnas por desconfiar de las mismas.
A pesar de las tremendas condiciones de inseguridad en el estado, de la natural exaltación verbal partidista y de la hostilidad anónima hacia personajes de la vida política, el proceso electivo salió adelante.
Las situaciones anómalas (justificadas o no) para cambiar el rumbo que ya marcaron los ciudadanos están ahora en tribunales. La percepción ciudadana reconoce que los candidatos principales recibieron respaldo abierto de gobernadores y partidos que los postularon: el apoyo oculto sólo los aspirantes lo conocieron.
Las encuestas pasaran a mejor suerte en la vida política estatal: el ciudadano (las mandó al basurero de la historia) jugó con ellas: ninguna empresa acertó en sus pronósticos.
AISPURO DE MÁS A…
Con José Rosas Aispuro (JRA) al frente de la Alianza Durango nos Une hizo crecer el proceso electoral en lo que se refiere a la participación ciudadana. A él le debemos este despertar cívico. También a él le deberemos su ocaso, si no interpreta correctamente a la sociedad duranguense y prefiere asumir consignas desde el Centro.
JRA de cualquier forma ya triunfó. Mostró al PRI que tenía una base popular genuina y que merecía la oportunidad de ser el portador del pendón priista. El pueblo duranguense le brindo la oportunidad que los grupos dominantes le negaron.
En alguna ocasión comparé las recientes escisiones priistas en diferentes estados, con la realizada a finales de los ochentas por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muños Ledo. El desgarre o sangrado militante es mucho menor, pero el asunto es el mismo: el PRI no tiene métodos que eviten esas rupturas, y, por otra parte, tiene militantes competidores en forma abundante para contender como rivales en cada localidad minúscula o en estados poderosos si se prefiere: el problema es la pésima calidad de sus gobiernos (en muchos de los casos), no los triunfos.
Sigamos. El cardenismo de los ochenta estaba lleno de ideales democráticos en voz de ex priistas. Ellos pudieron halar parte de los cambios políticos nacionales. Hoy el ideal estatal es más pragmático: es detener al PRI ismaelista con todo lo que esté al alcance de parte de una elite multipartidista, llena de privilegios y desaciertos en la función pública.
En esta coyuntura en la que los partidos PAN y PRD están en tremendos apuros de credibilidad y yerros gubernamentales, solamente agrietando al PRI podían seguir con la esperanza de contener la sorda lucha social de millones de ciudadanos, contra la tragedia de la inseguridad y la devastación económica familiar, mismas que el PRI capitaliza en las urnas.
Sin duda la alianza Durango nos Une funcionó; pero fue determinante la persona de JRA al frente de ella.
EL PRI QUE LA GENTE QUIERE
El PRI no puede ocultar sus errores. El PRI necesita cambiar en serio, pero no en el sentido estético o fatuo; sino en su vida interna y su programa: ser realmente un partido popular con una línea popular. Su principal reto es dignificar la vida de sus militantes y de todos los duranguenses, asunto en el que ha fallado.
Hoy triunfó con apuros. Su triunfo está bajo sospecha pública.
De cualquier forma el PRI es el Partido menos atrasado en la entidad.
¿Por dónde empezar?
Creo que sería muy bueno que el CDE del PRI abra un dialogo en su seno y con la ciudadanía sobre las cosas que el PRI debe de cambiar. También debe dialogar y construir acuerdos para definir el rumbo del Estado y los municipios. Debe abrir un diálogo constructivo al interior de sus organizaciones sin anteponerle sus nefastas encuestas al mismo. No deben temer a la reflexión y crítica de la militancia en voz directa y de manera organizada.
NOTAS SUELTAS: Liderazgos estatales y Sergio Uribe Rodríguez
1.- Los cincuenta políticos más influyentes en el Estado: Jorge Herrera Caldera, Ismael Hernández Deras, José Rosas Aispuro, Leticia Herrera Ale, Ricardo Rebollo Mendoza, Alejandro Yáñez, Maximiliano Silero Esparza…Colabore en este ejercicio.
2.-Las organizaciones más débiles electoralmente: la CTM…
3.-Con tesón y disciplina Sergio Uribe Rodríguez incrementó la votación para el PRI en el XII Distrito en un 20%, en relación a Gabriel García Villa, diputado saliente: obtuvo trece mil doscientos cuarenta y nueve votos.
DURANGO: LOS APUROS DE HERRERA CALDERA
(PARTE DOS)
La Laguna le da el triunfo…
Continuaremos…
Gómez Palacio Durango /apuntescontigo@gmail.com
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